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lunes, 25 de febrero de 2013

¿Qué factores de riesgo tempranos predicen una alta sintomatología de TDAH?

En 2011 Cédric Galéra, Sylvana M. Côté, Manuel P. Bouvard, Jean-Baptiste Pingault, Maria Melchior, Grégory Michel, Michel Boivin y Richard Tremblay publicaron un trabajo que identifica los factores de riesgo tempranos para los síntomas (y su trayectoria) de hiperactividad-impulsividad e inatención. Los resultados muestran que un grupo extenso de variables prenatales y posnatales tempranas estuvo asociado con altos niveles de síntomas de hiperactividad-impulsividad e inatención desde la infancia temprana hasta la edad escolar.

Introducción
Según Galéra et al., los resultados de investigación más consistentes con respecto al papel de los factores ambientales en el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) sugieren factores prenatales, perinatales y posnatales tempranos. 

Objetivo
Estudiar la asociación entre factores ambientales tempranos y trayectorias tempranas del desarrollo de síntomas de hiperactividad-impulsividad e inatención en una cohorte seguida desde el nacimiento y representativa de la población general.

Método
Galéra et al. siguieron una cohorte de 2057 sujetos desde los 5 meses hasta los 8 años. Los padres de los niños llenaron un cuestionario computarizado sobre la presencia de síntomas de hiperactividad-impulsividad e inatención cuando los niños tenían 1,5; 2,5; 3,5; 4,5; 5; 6 y 8 años de edad.

Primero, los investigadores determinaron las trayectorias del desarrollo de los síntomas de hiperactividad-impulsividad e inatención desde los 17 meses hasta los 8 años de edad, usando un modelamiento de trayectorias basado en grupos. Después, crearon trayectorias agrupadas y evaluaron el efecto de los factores de riesgo para psicopatología prenatales, perinatales y posnatales y de los padres, sobre las trayectorias agrupadas de síntomas de hiperactividad-impulsividad y de inatención.

El análisis de trayectorias del desarrollo tiene las ventajas de (a) poder explicar las variaciones en la intensidad de los síntomas a lo largo de las edades y de (b) identificar grupos de individuos que siguen cursos similares de desarrollo.

Resultados
Según el nivel de síntomas, los autores identificaron un modelo de tres grupos (alto, moderado y bajo) como el que mejor se ajustaba a las trayectorias de hiperactividad-impulsividad y un modelo de tres grupos (alto, moderado y bajo) como el que mejor se ajustaba a las trayectorias de inatención.

En general, los síntomas de hiperactividad-impulsividad tendieron a disminuir levemente con la edad, mientras que los síntomas de inatención se incrementaron sustancialmente hasta la edad de 6 años y después disminuyeron. Doce coma tres por ciento de los participantes pertenecieron a ambos grupos "altos" de síntomas de hiperactividad-impulsividad y de inatención.

Los factores de riesgo tempranos para trayectorias altas de hiperactividad-impulsividad o inatención que Galéra et al. identificaron fueron:
  • Nacimiento prematuro
  • Bajo peso al nacer
  • Exposición prenatal al cigarrillo
  • Familia incompleta
  • Edad materna de menos de 21 años, al nacer el niño
  • Infancia o adolescencia paterna con comportamiento antisocial
  • Depresión materna a la edad de 5 meses del niño
  • Sexo masculino
  • Exposición a metilfenidato toda la vida
  • Temperamento difícil

Discusión
Según Galéra et al., esta es la primera investigación en enfocarse en el desarrollo de trayectorias agrupadas de síntomas de hiperactividad-impulsividad e inatención durante los primeros ocho años de vida. Además, este estudio documentó la contribución de un amplio rango de factores de riesgo tempranos.

Los análisis conjuntos indicaron que la mayoría de los niños mostraban los mismos niveles de hiperactividad-impulsividad e inatención [o sea, si tenían trayectoria alta para hiperactividad-impulsividad, también la tenían alta para inatención]. Según los datos del presente estudio, entonces, es difícil distinguir la hiperactividad-impulsividad de la inatención reportada por los padres antes de la edad de 8 años. Agregan los autores que es posible que el constructo de "trayectorias tempranas del desarrollo" aluda al subtipo combinado de TDAH y que el subtipo inatento emerja más tarde.

Factores de riesgo prenatales y perinatales. Con respecto a los factores de riesgo prenatales y perinatales, los autores encontraron una contribución independiente de nacimiento prematuro y de bajo peso al nacer a las trayectorias altas de hiperactividad-impulsividad o inatención. Añaden los autores que, de hecho, se ha mostrado que los recién nacidos pre-término o con bajo peso al nacer tienen una reducción desproporcionada de la sustancia gris, así como daño en la sustancia blanca, anomalías asociadas con problemas de atención, disfunción ejecutiva y alteración cognitiva.

El alcohol prenatal y la exposición a drogas ilegales, a diferencia del tabaco o cigarrillo, no estuvieron vinculados significativamente a las trayectorias de hiperactividad-impulsividad o inatención. Esto podría deberse o a una ausencia real de dicha asociación -particularmente por el alcohol, el cual ha sido relacionado con TDAH de manera inconsistente- o a falta de poder estadístico -especialmente por la exposición a drogas ilegales-.

Las variables sociales perinatales también explicaron el riesgo de seguir trayectorias altas de hiperactividad-impulsividad o inatención. Sin embargo, mientras la edad materna menor a 21 años al nacimiento del niño, así como ser de una familia incompleta permanecieron como predictores significativos en modelos multivariados [que consideran muchas variables al tiempo], no sucedió lo mismo con ingresos familiares insuficientes o baja educación materna. Una posible explicación es que el ingreso familiar insuficiente y tener una mamá "sin un diploma de bachillerato" son variables más "distales" que podrían explicar los factores más "proximales" en la cadena causal (tales como la edad materna joven y el pertenecer a una familia incompleta). Estos últimos factores podrían reflejar conflictos entre padres, dificultades en la crianza, exposición a la violencia, negligencia o maltrato.

La psicopatología en los padres incrementó la susceptibilidad a seguir las trayectorias altas de hiperactividad-impulsividad o inatención. Una posible interpretación es que los patrones de asociación simplemente reflejan el hecho de que la salud mental de los padres afecta las calificaciones que dan a los síntomas de sus hijos. Sin embargo, otra explicación posible es que hay una asociación real entre la psicopatología de los padres y los síntomas de TDAH de los hijos.

Conclusión
Según Galéra et al., en general, estos resultados apoyan la hipótesis de la etiología multifactorial y la heterogeneidad de los procesos causales del entorno implicados en el TDAH.

Galéra, C., Côté, S.M., Bouvard, M.P., Pingault, J.B., Melchior, M., Michel, G.,  Boivin, M., and Tremblay, R. (2011). Early Risk Factors for Hyperactivity-Impulsivity and Inattention Trajectories From Age 17 Months to 8 Years. Arch Gen Psychiatry, 68 (12), pp. 1267-1275.

Comentario
Bueno, ¡este fue el artículo de hoy! Según el mensaje de los autores, muchos factores previos al nacimiento de un niño lo predisponen al desarrollo de ciertos comportamientos o manifestaciones que casan con los síntomas que llevan al diagnóstico del trastorno por déficit de atención con hiperactividad. 

Algunos de esos factores "dependen" de los padres -o sea, están presentes mucho antes de que el niño sea siquiera concebido-, otros dependen de factores asociados al embarazo y otros del niño mismo. De ahí que los autores concluyan que sus resultados apoyan la hipótesis de una etiología multifactorial para el TDAH. Sin embargo, no es tan claro hasta qué punto y en qué grado están relacionados entre sí o dependen el uno del otro, tales factores.

Muchos de esos factores podemos ayudar a cambiarlos con educación y, hasta cierto punto, con vigilancia; por ejemplo, la edad de la madre en su primer embarazo, el consumo de o exposición al cigarrillo, o la alimentación y el cuidado adecuados durante el embarazo son aspectos que pueden bien modificarse para evitar problemas posteriores en el niño.

La palabra clave en este trabajo es, entonces, "tempranos". Específicamente, que es temprano en el desarrollo cuando se gestan las manifestaciones complejas del comportamiento ulterior.

Por último, nuevamente aparece el ambiente/contexto/entorno como fundamental en la determinación de un resultado u otro...


¿Qué ideas o preguntas te dejó este artículo? ¡A todos nos gustaría conocerlas!

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